miércoles, agosto 01, 2007

SAQUITO DE VIDA (VIOLETA DICIEMBRE 2000)

Porque te damos vida

Hoy, por primera vez te apareciste ante mis ojos, como un pequeño saquito de vida. Estabas ahí, simplemente, en el vientre de Mamá, esperando que el espacio vaya cediendo, esperando que los minutos pasen y te den forma. La verdad es que no me pude contener aquella sensación estomacal de nerviosismo, aquella sensación de no saber qué pensar realmente, de no saber qué sucede... en fin... estabas ahí simplemente imponiéndote de pequeña entre la vejiga y los demás órganos. Apareciste en la pantalla y en nuestras vidas.

Violeta, sí, Violeta debías siempre llamarte.

PARA LA MUERTE

Escuchad oyentes
Como último recurso
le decimos no a la muerte,
Como último recurso
Versamos una sonrisa
al viento,
Como último recurso
nos abrazamos en la multitud:
¡Escuchad oyentes:
LA MUERTE ES MENTIRA,
LA MUERTE ES FALSA,
LA MUERTE NO EXISTE!
Sin embargo existen los caminos
Los recordados,
Los eternos,
Nosotros,
los que vemos la
Luz en todas partes,
Nosotros los que creemos en
Nuestros dioses,
Nosotros los que
Damos un paso adelante,
Nosotros los que hoy nos reunimos,
Los que agotamos, siempre…
El último recurso…
¡Escuchad oyentes:
LA MUERTE ES MENTIRA,
LA MUERTE ES FALSA,
LA MUERTE NO EXISTE!
Este canto es para
Ustedes,
Los que sueñan
Con el camino
Los que sienten
Que el olvido
No es nuestro,
Es de otros
Es de los que ya han perdido
Esta batalla…
¡Escuchad oyentes:
LA MUERTE ES MENTIRA,
Porque estamos nosotros
LA MUERTE ES FALSA,
Porque nosotros somos la verdad
LA MUERTE NO EXISTE!
Porque existimos nosotros.

CANTO PARA UN CÍCLOPE

Escuchar noticia

CANTO PARA UN CÍCLOPE
I
Las luces de un nuevo día
Posaron en mí
Tu rostro, tu cuerpo,
Aquella tierna y obcecada
Hermosura tuya
¡Hay de mí...!
yo, estólido
haber pensado que había visto todo!
II
Nada, sin embargo, más me abrasa
A estas horas que las palabras
Derramadas en este papel que me
“mira”, que se empeña en mirar/me
con insistentes ojos de sol,
cráter infinito...
anillo sombreado...
papel para encontrar/te,
luz divina,
dueña de este réquiem ígneo
que se empeña en trasladarme
en mis pupilas apócrifas;
para vos en otro tiempo,
en otra historia,
en otra década,
en otro decálogo,
de mi conciencia.
III
La poesía me falta,
El tiempo apremia
Y des-encanta
La impotencia de otros
Tiempos,
De otros rostros,
De otros... de otras...
IV
Déjame decirte,
Mi vida:
No creo ser el poeta que verterá
De savia tu sangre,
Tus días, tus medias noches
Las enteras,
Aún así te es-nudo en mis palabras,
Te des-visto
Anhelo y desde aquí
Murmuraré tu nombre por las
Traslúcidas calles que jamás hemos
Recorrido,
Las que caminas,
Y caminarás vos
V
¡Hay de mí...
y esta música de tu poema que
corroe y asesina parte de mis venas...
¡Hay de mí...!

Un poco ... Eugenio Durán

  Y fue así, simplemente, como comencé a escribir. Había tanto en mi cabeza. Será que la muerte precipita estas cosas ? Para contextualizarn...