miércoles, noviembre 26, 2008

SE DESPEJA... UN POCO CORAZÓN

Se despeja un poco este cuento oscuro de nuestras vidas,
la ilusión dejó de ser parte de mis palabras pronunciadas:
y en la calle pasa gente extraña que no me conoce...
Se despejan un poco las dudas de la no existencia de lo nuestro,
de lo que alguna vez cons-truimos y des-truimos...
Se despeja un poco la sensación extraña de ya no sentir tu aroma...
Se despeja un poco tu piel de mis manos y mi tacto no te extraña,
y mis labios no te nombran... y mi sexo ya no es vuestro...
Se despejan un poco estas gélidas noches de razón,
y mi puño por tu espalda... y mi voz por tus caderas...
Se despejan los días y ya no es invierno corazón...
ya eres primavera vida mia...
Ahora estás vos, la traslúcida de mis horas más bellas...
Ya está despejado corazón...
completamente despejado...

UN BREVE LAPSO EN EL TIEMPO DE UNA ESTACIÓN

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Un amplio espacio en este hermoso lugar, lleno de historia, lleno de historias, lleno de misterios indescifrables, de gritos inquebrantables, de sudor, de mujeres de la vida, de traficantes de pasado, de vida sin vida... perenne.
Se dejaba estar en este espacio de la estación, una moza de cabellos largos como sus propias piernas; se hacía cómplice del tiempo con aquel anciano que reposaba sus años en un banco añejo y cansado de la estación recordando una antigua cita, a mediados de siglo, con una amada siempre amada y ausente, mientras el frío material de estos muros gélidos y yertos, le iluminaban extrañamente el recuerdo. Así consumía con una antigua rabia e impotente desencanto el pésimo tabaco de su precaria economía. La moza esperaba a un tipo de buen vestir que, al llegar, le acarició los sedosos cabellos con sus sudorosos dedos, con una seguridad propia de los que son amantes.
En otro rincón estaban los ajedrecistas, como petrificados, empeñados en sus estrategias por ganar; fácilmente podrían ser parte del pasado de un tren que nunca llegó, en una larga espera y una larga partida. Las intrincadas disciplinas de cada uno de los ajedrecistas se confundían, a cada momento, con las putas bellas del puerto que aún hacían resonar sus calientes tacos de infelicidad, en las acusadoras losas de la estación puerto.
En un rincón las arañas tejían la historia, en un ángulo perfecto, con esa maravillosa seda, así con la parsimonia propia del ritual, mecían el sueño del guardia que dormía en otro rincón de la estación. Así ayudaban a mis palabras fluir, para dar testimonio de este espacio - tiempo perdido de la estación eterna del inmortal Valparaíso.
De pronto: el silbido inconfundible de la bestia de metal, del carruaje armónico que marcó una época, nuestra época...

Valparaíso - chile
Vadim. 1998.


viernes, noviembre 21, 2008

POEMA INCONCLUSO

I

Un día tomé tu mano,
me precipité a tus labios
y...

me encuentro con la sabia de la vida...
Un día te vi de costado
tu cuerpo holgado

y mis labios te nombraron

otra vez...

Un día te vi a los ojos

Y eras vos

la de ojos negros, profundos,

Que algo me decían...

Un día, mi negra,

Te besaré los labios,

Me dejaré caer en tus brazos,

Te haré parte de nuestras vidas...

Y será ese día, el eterno, el espontáneo,

El perenne que me dirá que despierte,

Que no eres mía, que eres de otro,

Y que tus labios fueron sólo un sueño,

Un momento... y que tu cuerpo no sufre

Por mi... que tus labios no pronuncian mi nombre...

Pero ese día... te haré mía...

Ese día tomaré tu mano y me

Precipitaré a tus labios...

II

Hoy te veo por las calles y

Tu aroma me persigue

Y vos insistes en que hablemos,

En que “planifiquemos”;

Yo te evito, me haces daño,

Te deseo, me reprimo...

Por la culpa de aquel día...

Y el otro, y el que viene

y la otra vez...

Mi negra, cuándo será el día...

Que las luces no se posen más en vos,

Cuándo será el día que los sueños,

Húmedos, no lleven tu nombre...

Cuándo será el día que concreten mis

Labios ese instante...

III

Hoy acabé un poema,

Hoy acabé la magia de ese día

Y me precipitaré en tus labios...

y de eso no dudes jamás...

lunes, noviembre 17, 2008

DE TODO UN POCO

Sabes?
Me encontré ayer recordando tus cabellos...
hoy los vi y no fui capaz de guardar algunos...
Sabes?
Creo que esto de recordar me está matando...
Sabes?
Ya te estoy amando,
Ya te estoy queriendo...
Temo un poco
sabes?
Desde que vi el color de tus pupilas
Desde que sentí el aroma ya nada
puedo hacer...
Sabes?
Yo nada sé...

jueves, noviembre 13, 2008

ESTE MOMENTO

Tu sexo me inspira,
Tu sexo se deja precipitar por las noches,
Tu sexo me transporta indescriptiblemente,
Tu sexo me seduce inagotablemente,
Tú y yo, tu sexo y el mio...
Nuestro amor... el de aquellos...
Tu vida, la mia y la nuestra...
Adoro este momento de éxtasis...
Nunca podré acabar... este momento...
Gracias a tu sexo...

HOY (TAL VEZ MAÑANA)

Hoy me vi al espejo y en el reflejo te vi a mi espalda,
comentando mi mala afeitada...
Hoy me vestí y te oí a mi espalda
lo mal combinado que estaba...
Hoy caminé por las calles y te sentí a mi espalda,
tus pasos perdidos...
Hoy corrí junto al mar y sentí la brisa en mi rostro que
me recordó tu espalda...
Hoy tengo otro espejo, tengo otra ropa, tengo otras calles,
otro mar, otra brisa y, finalmente, otra figura tras la cortina de baño...
que me dice otras cosas...
Las caricias son otras y buenas,
La cortina es de otro color... en fin:
yo soy otro... y el mismo... de todo un poco...

AHORA

Ahora te veo y te visto
Ahora te veo bella y de tacos.
Soñando con vos, segura, de ojos grandes y bellos,
con cabellos dorados y postura firme,
con manos suaves y aromas exóticos,
con labios sin nada, con brillos audaces...
Con gestos divinos e impuros,
con la seguridad propia de una hembra,
con desenfado gesticulatorio y
cuerpo de fuego... y finalmente, con ganas
de ser sueño...

miércoles, noviembre 05, 2008

YA NADA

Ya nada es tan fácil,
ya nada es tan simple,
como recordarte y reducirte al mínimo
espacio
en el hipotálamo y el para-simpático
estos dos polos... vos y yo... lo racional e irracional

lunes, noviembre 03, 2008

Un poco ... Eugenio Durán

  Y fue así, simplemente, como comencé a escribir. Había tanto en mi cabeza. Será que la muerte precipita estas cosas ? Para contextualizarn...